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2013-07-09

Làgrimas de plata...


Sus lágrimas...
para su propia paz 
convertidas en monedas de plata,
al sentirse prendidas
con las primeras luces del día.

Contadas monedas,
le dan la riqueza suficiente
para sentirse cobrada por ese título
tan  necesario para una gran dama.

Tendrá, posiblemente,
los ojos de todas las criaturas
depositadas
sobre  figuras  múltiples.

Pero los suyos  no...
no volverán a reflejar
ni sus formas variadas,
ni su miedo a la libertad.

Manaron lágrimas
que comenzaron a aflorar
el día en que la dama
ofreció su alma y no quiso ser
 princesa prometida,
a cambio,
de una absurda y placentera monarquía
disfrazando lo que es,
una repetida agonía.

Dios salve a la reina pues... 

M.B 2013