votar

2013-08-21

Soltando amarras... Hosspur

El anciano Hosspur, caminaba con cierta prisa portando un raído bolso de cuero.
 Habían ido a avisarle de la llegada del esperado visitante, y a comunicarle que su estado de salud no era del todo muy bueno.
Cuando uno de los niños le comentó que aquel visitante, del que desconocían aún su nombre, llevaba una flecha atravesándole el hombro, Hosspur se había puesto muy nervioso, y pronto comenzó a recoger brebajes y material de cirujano que tenía desperdigado, y sin ningún tipo de orden por toda la estancia en la que se hallaban. Conocía muy bien de quien provenía esa flecha, y que podría ocurrir de demorarse. Los niños le observaban divertidos.

- Me darás a mí, la punta de la flecha Hosspur?, Me la darás a mi?,  eh?- le preguntó el mayor del grupo,- Me lo prometiste,acuerdaté. Y date prisa, o ese se nos va.

- Me la darás a mí , me la darás a mí,- repitió con burla el anciano,- ayudadme a ir preparando fuego allí, necesitaré calentar agua y varios utensilios. Adelantaros e id preparándolo todo. No tardaré en llegar. Y que nadie le toque !!!

Hosspur era un hombre corpulento y se mantenía ergido, a pesar de los 86 años con los que ya cargaban su espalda y sus piernas. De hombros anchos, y brazos y manos gruesas.
Sus ojos eran pequeños, vivos e inquietos.
Se recogía su larga melena blanca, en una serie de finas trenzas a los lados, y una más gruesa en el centro.
Era una eminencia en aquella aldea, en lo que a medicina, herbología, magia blanca, astronomía, literatura...
Se podía decir que tenía todo tipo de conocimientos sobre remedios naturales y relaccionados con la alquimia. Durante mucho tiempo incluso, fue tildado de loco cuando menos.
Pero todo cambió aquel día que consiguió salvar a las gemelas Mop y Wins, de morir con aquellas fiebres provocadas por la ingesta de unas bayas semejantes a las endrinas.
Ahora era la persona mas respetada y con más peso en las decisiones a tomar por la comunidad.


- Creo que lo llevo todo, sí lo llevo todo, no creo que me deje nada... Sí está todo.

Y salió rapidamente dirección a la choza donde habían alojado al moribundo visitante.
No sin antes advertir algo raro en el ganso que tenía en el jardín junto a su puerta, - Quién habrá sido el desalmado ...!!!!, cómo lo pille esta vez !!!,- Y marchó al fin.

Al ir acercándose al lugar, pudo apreciar la gran cantidad de gente que se arremolinaba entorno a la choza, y la columna de humo del fuego recién encendido.

- Abrid paso Hosspur ha llegado !!!, abridle camino !!,- Comenzó a advertir a gritos Mooet, uno de los guerreros de la aldea, y que se había coclocado ya por delante de Hosspur, apartando a la gente con sus brazos como remos.- Apartaos por favor, dejadnos pasar !!

Por fin llegaron hasta la entrada a la choza. Entonces, cesaron los murmullos y acallaron las voces.
Momento en el que Hosspur se giró hacia la muchedumbre.

- Tod@s sabeís quién es y que representa para nuestro futuro la persona que está aquí dentro. Hemos perdido a otros que ni siquiera llegaron hasta aquí.
Por lo tanto, es primordial que tod@s colaboremos. Id a vuestros quehaceres, no permanezcáis aquí, necesito tranquilidad y mucho silencio. 
Solo me acompañará, Bäkar, nadie más quiero que entre aquí dentro.
Moett, tú te quedarás en la puerta, y vigilarás de que se cumpla lo que digo.

- Sí Hosspur, como tú digas.- Y dicho esto, extendió sus enormes brazos, y comenzó a alejar a la gente de aquel lugar.- Vaaamos, ya habeis oído a Hosspur, atrás !!... Vamos, alejaos de aquí, sereis informados de cómo va todo a su debido tiempo...

Tan sólo unas pocas voces de protesta se dejaron oír. En poco tiempo todas aquellas personas, se alejaron del lugar hacia distintos puntos de la aldea. Y sólo los más jovenes desafiaban lo dispuesto por Hosspur, quedándose sentados sobre la hierba a escasos metros de la choza.
- Será para mí, ya lo veréis. Hosspur me dijo que me la regalaría.,- decía Ikatz al resto de sus amigos,- me la dará y me haré una nueva flecha aún más dura y veloz. Ya le arranqué antes de venir, tres plumas al ganso de Hosspur. 

- Se va a dar cuenta Ikatz, y ya puedes despedirte de tu punta de flecha, jhajhajhaaaaa...
-Respondió Olof, riendo a carcajadas. Y haciendo que Moett, se dirigiese hacia ellos para que se alejasen de allí.

No fue necesario ni siquiera un tercer paso de Moett, al segundo paso, 
ya se habían incorporado y corrían raudos hacia las callejuelas de la aldea.
Moett, volvió a su puesto, sonriendo.

Dentro, Hosspur y Bäkar, encendían las siete lamparillas de aceite, iluminando el interior y dejando bajo la luz el cuerpo tendido de costado de aquel hombre.
Anskar permanecía inconsciente, echado sobre su costado izquierdo. 
Aún portaba la mochila, y es que la flecha, en suentrada y salida por el hombro, había atravesado doblemente!!, la cincha por la que colgaba la mochila.

- Lo primero será cortar esta flecha y limpiar bien toda la zona, Bäkar. Tanto la entrada, como la salida. Prepara agua caliente y avisa a Moett, debe ayudarnos a desvestirle y quitarle esta cosa que lleva atada a la espalda.

- Sí Hosspur... No está muerto, verdad?,- Bäkar no quitaba ojo del hombre del camastro,- Parece que no se mueve.

- No aún no, pero hemos de darnos prisa, si no quemamos la zona rápido, no habrá nada que hacer.
Y veinticinco años son muchos años para esperar la llegada de otro, al menos para mí que ya tengo una edad...
Pero venga !!!... Llama a Moett, todo saldrá bien.

- Sí Hosspur, todo saldrá bien.

 M.B2013

votar