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2013-08-11

Soltando amarras ... Un R7 Blanco.

No soy consciente del tiempo que pasé en ese estado , por momentos deseaba que terminase ya, veía muchas escenas olvidadas por mí completamente, pero que al verlas pasar, y en cierta manera al revivirlas de nuevo, como en ese mágico momento estaba haciendo, volvían de nuevo a clavarse en mi corazón con más profundidad que entonces.
En otros momentos sin embargo, deseaba que esas imagenes y esas voces, no cambiasen a la siguiente ni que se callasen...


Aquel Renault 7 color blanco de origen, ya que años más tarde y ante la dificultad para comprar otro vehículo nuevo fue pintado de azul metalizado, ese coche decía, fue escenario de los momentos más íntimos para la familia y donde se podá decir, que más horas pasaron realmente juntos los cuatro.
Siempre limpio y bien cuidado.
Tenía puestas de origen en sus asientos, unas fundas de un tacto parecido al pelo artificial, en manchones multiformes de color negro sobre fondo blanco.
En un principio, su tacto era agradable, suave diría, pero con el paso de los años, 
y por las veces que, sobre todo la funda trasera, había tenido que ser frotada,
 debido a la sensibilidad al movimiento brusco que ambos hermanos tenían siendo pequeños;
 sentarse sobre ellas era sentarse sobre cientos de pequeñas bolitas d pelo a las que se enganchaban todo tipo de cosas.....y animalillos.
Pusieron una manta a cuadros encima y el problema se acabo.....
hasta que llegaba el verano.... y aquel coche entonces se convertía en un grill.
Sin embargo Willy, al que así pusieron entre todos de nombre, 
jamás les dejó tirados.
Fueron miles y miles los kilometros hechos, en fines de semana llenos de excursiones y desplazamientos a otras zonas para pasarlos al aire libre.
El médico les había recomendado a los padre, que una buena ayuda al tratamiento para sanar la tosferina que sufría el más pequeño de los dos hijo,
 Imanol, sería estar en contacto con grandes arboleras o bosques, y que en concreto las coníferas como lo son los pinos, le irían muy bien, como así fue.
Así que no había fin de semana en el que se quedarían en casa, y si por lo que fuese la fuerte lluvia o el mal tiempo les sorprendiese,
 Willy se convertía en refugio, restaurante...


Todos cantaban, quizá el aita se hacía un poco más el remolón, pero ante la insistencia de los pasajeros de la parte trasera, y sobre todo, con las carantoñas con que ella, la amatxu... 
le intentaba convencer de que no fuese soso y lo hiciera;
 no tardaba en rendirse y, 
tras escapársele una leve sonrisa, visible desde atrás por el espejo retrovisor, 
y de lanzarla un guiño a ella,
 cantaba la parte que le correspondía en la canción.
 Horas de aprendizaje, de consultas... de intimidades... de dudas,
 de cosas de la vida.
Escaso tiempo de todas formas.
Demasiado escaso...
Justo cuando más productivo podría empezar a ser, cuando empezaba a ser exigible su existencia, 
aquello desapareció. 
El coche seguía uniéndoles en viajes, menos frecuentes de fines de semana  y sobre todo vacaciones de verano y puentes festivos.

Pero Willy tenía ya muchos kilómetros recorridos a hospitales y clínicas...
 a tratamientos y curas... 
demasiados kilómetros recorridos clandestinamente a los ojos de los dos pequeños.
Pasaron aquellos años veloces,
 para haber sido vividos en un Renault 7 al que le chasqueaban los dientes si el aita lo ponía a 100km/h cuesta abajo...
 demasiado corto el viaje..
.sobre todo para ella.(G.B)*

Va disminuyendo el volumen de los diálogos y las imágenes descienden en cantidad y velocidad de pasada.
Silencio y menos luz, nada  más.... de repente,
 e invadiendo lo que es una sensación de paz nerviosa, surge...


- Anskar, escucha atento. 
Todo lo que te está sucediendo y estas viviendo es real. No estás dormido y mucho menos esto es un sueño... 
Tienes que atenderme a todo lo que voy a explicate.
Primeramente, quiero que te tranquilices y una vez lo hayas hecho me presentaré y te explicaré todo.

Las imágenes y las voces han cesado
. La brillante luz va bajndo de intensidad, devolviendo poco a poco la oscuridad al bosque, y un aspecto menos arrugado a mis ojos y mi cara.
Puedo mover mi cabeza, pero no así mis brazos ni mis piernas y de hecho, las yemas de mis dedos siguen sobre el pecho del mágico ser.
De dónde provenía aquella voz...?
He mirado al unicornio y él no era...
Por otro lado me doy cuenta que mis pies no tocan el firme verde.
Intento moverlos... creo que solo logré mover los pulgares de amos pies...
Y de nuevo la voz...

- Ahora que estás más tranquilo te explico...

- Klaro que vas a explicar oye,
y por tu bien que seas convincente y no sea más que una broma televisiva o algo por el estilo...  
 No sé de qué se trata todo esto, 
ni porqué hostias cuelgo a treinta centr´metros del suelo con mi cuerpo paralizado de cuello hacia abajo. Ya podeis hacer lo necesario para...

- Anskar, si no te tranquilizas no será...

- No será qué !!??...... Baboso !!! Y de qué me conoces !!??... enseña tu puta cara!!

- Cálmate. Calma tu respiración y confía en mí. Escúchame por favor.
Concéntrate en querer tocar el suelo con los pies. Desealo Anskar y bajarás.
Cuesta concentrarse pero si lo inten....

PLOOFFF !!!.... 

- Hostias !!!!!.... OUGGGHHHH !!!!


Lo he conseguido sí. Pero ha sido tan rápido e inesperado, que al tocar mis pies el suelo, mis piernas se han flexionado a la altura de la rodilla y he caido de nalgas hacia atrás...
Puedo dar fe de que el verde manto que cubre tan verde bosque, oculta también raices superficiales ....
Lo he deducido tras la caída y posterior golpe en el coxis, hecho que provoca que esté tendido ahora mismo casi rodando por los suelos del dolor, produciéndome más sin pretenderlo, al apoyar mi arañada espalda en tan irregular y traidor terreno.

El unicornio parece mirar la escena entre divertido, y asombrado ante las sacudidas y posturas que doy y adopto inconscientemente por el suelo, en mi desesperado e inútil intento por mitigar este dolor tan inhumano.
Incluso ha de apartarse a un lado para evitar que vaya a chocar con su pata.
Al fín, y con alguna lágrima que otra a punto de descolgarse de mis ojos, consigo ponerme en pie.... junto al unicornio, doblado, hacia el suelo...

- Estás bien?..... ya pasó. Mejor no?.

Podría definir ese intervalo de cuatro segundos, lo que tardó en pronunciar esas seis palabras, como otro flashback de los vividos hacía solo unos minutos.
Pero el escalofrío que ahora mismo recorría mi espalda desde la nuca al coxis, eliminando por completo dolores y molestias, venía provocado por dos motivos que actuaron como uno solo, simultáneos.

El unicornio hablaba...... e Imanol a traves de él....
era su voz !!!!


M.B2013